Focos LED de cristal: iluminación empotrada decorativa
El foco de cristal es la forma decorativa de la iluminación empotrada: no envía la luz solo hacia abajo, sino que la refracta en superficies de cristal y produce destellos en el techo y alrededor. En recibidores, baños y dormitorios es la elección de quien busca carácter en lugar de un foco liso. Nuestra colección reúne 8 productos y todos tienen precio publicado.
¿Dónde funciona bien?
- Recibidor y pasillo: crea un foco visual en un espacio pequeño.
- Baño: el destello alrededor del espejo hace que la estancia parezca más amplia de lo que es.
- Dormitorio: usado a bajo nivel da una atmósfera nocturna suave.
- Vitrinas y hornacinas: produce una textura de luz marcada en un volumen pequeño.
Potencia y colocación
Todos los modelos de nuestro catálogo pertenecen a la clase de 8 W. Esa potencia está pensada para el acento decorativo y la luz de relleno; no debe esperarse que cubra por sí sola la iluminación general de una habitación grande. El mejor resultado se obtiene usando los focos de cristal como complemento a la iluminación general: la luz plana de un panel de techo ilumina el espacio y los focos de cristal añaden la textura.
Medida de corte y plenum del techo
Para el montaje empotrado importan tanto el diámetro del agujero que se abrirá en el techo como la profundidad que la luminaria necesita por encima. Si el hueco entre el pladur y el hormigón es insuficiente, la luminaria no asienta del todo en su alojamiento. Al sustituir un foco existente, medir el diámetro del agujero antiguo es lo más práctico.
Limpieza
Las superficies de cristal muestran el polvo. Se limpian con un paño de microfibra seco o ligeramente húmedo; los limpiadores abrasivos reducen el brillo de forma permanente.
Presupuesto
Los 8 productos tienen precio: de 7,48 EUR a 9,62 EUR, con una mediana de 9,62 EUR.
¿Cuántos y dónde?
Con los focos de cristal el objetivo no es una iluminación uniforme, sino crear ritmo. En un recibidor pequeño bastan dos o tres, y en un pasillo estrecho una fila con separación regular. Para que se aprecie el destello, la luminaria debe quedar por encima de la altura de los ojos y dentro del ángulo de visión: en una colocación que mira recto hacia abajo, las superficies de cristal no se ven y el producto se convierte en un foco corriente. Usar muchos en la misma habitación, en cambio, diluye el efecto.