Accesorios de montaje en techo: piezas pequeñas, gran diferencia
Son las piezas que más se olvidan en una obra de techo suspendido y las que más veces detienen el trabajo: el clip de cuelgue, la varilla, el taco, la pieza de empalme. Todas son pequeñas y baratas, pero si falta una, el montaje se queda donde está. Esta sección reúne 10 productos y todos tienen precio publicado.
¿Para qué sirve cada pieza?
- Varilla de cuelgue: establece la distancia entre el forjado de hormigón y el portante.
- Clip de cuelgue (clip de muelle): ajusta con precisión la longitud de la varilla; con esta pieza se mantiene el nivel del techo.
- Taco de acero: fija el cuelgue al hormigón. Es la pieza que realmente soporta la carga.
- Pieza de empalme: une los perfiles portantes a tope y continúa la línea sin interrupción.
Cálculo de cantidades
La densidad de cuelgues se fija según la carga de la estructura y la sección del perfil. Planifique cuelgues adicionales en los puntos donde irán una luminaria, una rejilla o un altavoz. Al hacer el metraje, añadir un margen al número total de cuelgues siempre resulta útil en la práctica: un taco colocado torcido durante el montaje, o que no agarra en el hormigón, obliga a volver a taladrar ese punto.
Aquí no se ahorra
Estas piezas suponen una parte muy pequeña del presupuesto total, pero sostienen todo el techo. Un clip fabricado con chapa fina se abre con el tiempo y produce un hundimiento visible en el techo; un taco barato se afloja en el hormigón. Este no es el lugar para ahorrar.
Presupuesto
Los 10 productos tienen precio: de 0,05 EUR a 0,28 EUR, con una mediana de 0,15 EUR. Se venden por unidad; para un precio por volumen según su metraje puede contactarnos a través del Soporte en Directo.
Orden de montaje
El orden es este: primero se fija el perfil perimetral a nivel, después se marcan y taquean los puntos de cuelgue, a continuación se colocan varillas y clips, y por último se cuelgan los portantes. Intentar decidir los puntos de cuelgue una vez colgados los portantes estropea la alineación y provoca taladros innecesarios. Si al taladrar en el forjado de hormigón se encuentra la armadura, desplace el punto unos centímetros: la armadura no se perfora.