Sistemas portantes T24 y de canal: la estructura del techo registrable
El T24 es el sistema portante más extendido en techos suspendidos: los perfiles tienen una sección en T de 24 mm de ancho y las placas se apoyan libremente en los huecos. La mayor ventaja del sistema es que cada placa puede levantarse por separado: para acceder al plenum no se rompe nada. Esta sección reúne 8 productos y todos tienen precio publicado.
Las piezas del sistema
- Perfil primario: el perfil largo; se ancla al forjado de hormigón con varillas de cuelgue y soporta la carga.
- Perfil secundario: se encaja perpendicular entre los primarios. Nuestro catálogo ofrece longitudes de 0,60 m y 1,20 m; el modelo de 1,20 m lleva orificios para conexiones intermedias.
- Perfil perimetral: el borde donde el sistema encuentra la pared; este perfil fija la cota del techo.
Medida del hueco y compatibilidad de placas
El hueco estándar es de 60x60 cm, y las placas de lana mineral, yeso, metal y PVC del mercado se fabrican a esa medida. En los sistemas de canal (canal oculto), la ranura del canto de la placa encaja en el perfil y el portante se ve menos desde abajo: da una superficie de techo más sobria, pero la placa y el sistema deben ser compatibles entre sí.
Orden de montaje
El perfil perimetral se fija a nivel, se marcan y taquean los puntos de cuelgue, se cuelgan los primarios, se encajan los secundarios y las placas se colocan al final. Los huecos que llevarán una luminaria, una rejilla o un altavoz deben decidirse de antemano; en esos puntos se añaden cuelgues adicionales.
Presupuesto
Los 8 productos tienen precio: de 0,45 EUR a 4,34 EUR, con una mediana de 1,23 EUR. Deje margen para la merma de corte al calcular cantidades.
¿Por qué está tan extendido?
La difusión del T24 no es casual: sus piezas son estándar, las placas de distintos fabricantes encajan en el mismo sistema y los repuestos se consiguen con facilidad. Cuando una placa se rompe, se sustituye solo esa; el resto del techo no se toca. Las oficinas y los locales comerciales necesitan acceso constante al plenum — se pasan cables, se añaden rejillas, se cambian luminarias — y un techo registrable permite hacerlo en minutos. En un techo de pladur, la misma intervención significa picar, reparar y pintar.