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Elegir una bombilla LED: casquillo, vatios, lúmenes y temperatura de color

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Resumen

Al elegir una bombilla LED hay cuatro valores que mirar: el tipo de casquillo (E27, GU10), la cantidad de luz en lúmenes, la temperatura de color en kelvin y si es regulable. Esta guía explica los cuatro y da las equivalencias con las antiguas bombillas incandescentes.

Elegir una bombilla LED: casquillo, vatios, lúmenes y temperatura de color

¿E27 o GU10? ¿Cuántos lúmenes en vez de cuántos vatios? ¿Qué diferencia hay entre 3000K y 6500K?

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En la época de la incandescencia bastaba un solo número: el vatio. En LED, el vatio describe la energía consumida y no la cantidad de luz, y dos bombillas del mismo vataje pueden dar luces muy distintas. Elegir exige por tanto mirar cuatro valores: casquillo, lúmenes, kelvin y regulación.

El casquillo: tiene que encajar físicamente

El casquillo es el punto por el que la bombilla se une a la luminaria, y una elección equivocada la deja inservible. E27, el casquillo de rosca, es el más extendido; está en la mayoría de lámparas de mesa, lámparas de araña y colgantes. E14 es la versión pequeña de esa misma rosca y se usa en lámparas de araña pequeñas y en apliques.

GU10 no es de rosca sino de bayoneta y es el estándar en los focos. La bombilla se encaja y se gira un cuarto de vuelta. Si va a comprar una bombilla sin cambiar la luminaria, comprobar el casquillo de la bombilla existente es lo más seguro.

Lúmenes, no vatios

El lumen es la cantidad total de luz que da la bombilla; el vatio es la energía que consume. Como el LED da la misma luz con mucha menos energía, la vieja costumbre de pensar en vatios induce a error.

Las equivalencias aproximadas son: 40 W incandescente ≈ 450 lúmenes, 60 W ≈ 800 lúmenes, 75 W ≈ 1100 lúmenes, 100 W ≈ 1600 lúmenes. Es decir, en una luminaria donde antes usaba una bombilla de 60 W, una LED de 800 lúmenes da una claridad parecida.

Cuántos lúmenes necesita una estancia depende de su superficie y de su función: 100–150 lúmenes por metro cuadrado bastan en un salón, mientras que la cifra sube claramente en superficies de trabajo como un escritorio o una encimera de cocina.

Temperatura de color: de 3000K a 6500K

El kelvin (K) describe el color de la luz. Los valores bajos tiran a amarillo y los altos a azul. 2700–3000K es blanco cálido y encaja en zonas de descanso; 4000K es blanco neutro, una elección equilibrada para zonas de trabajo y cocina; 6500K es el extremo más frío y se emplea en espacios técnicos.

Fíjese en la cifra en kelvin antes que en el nombre impreso en la caja: denominaciones como «luz de día» se usan de forma distinta según el mercado y no corresponden a un único rango. Mezclar, en cambio, distintos valores de kelvin en una misma estancia crea un desajuste que el ojo nota de inmediato — quedarse con una sola temperatura de color en un espacio es lo más seguro.

Compatibilidad con regulador

No toda bombilla LED es regulable. Una bombilla no regulable montada en un circuito con regulador produce parpadeo, zumbido o ninguna luz; además puede averiarse pronto.

Si va a usarse un regulador, la caja debe indicar con claridad que la bombilla es regulable. El regulador también debe ser compatible con LED: los reguladores fabricados para bombillas incandescentes no funcionan correctamente con cargas LED de baja potencia.

Si en un circuito hay varias bombillas, todas deben ser regulables; una sola bombilla incompatible hace parpadear todo el circuito. Los reguladores tienen además una carga mínima: tres LED de 7 W pueden quedar por debajo del mínimo que un regulador antiguo necesita para funcionar.

Ángulo de apertura y tipo de haz

Dos bombillas con el mismo flujo dan resultados muy distintos si reparten la luz en ángulos diferentes. Una bombilla de ángulo amplio (100° o más) ilumina la estancia en general; una bombilla de foco de ángulo estrecho (24–38°) concentra la luz en un punto.

En los focos el ángulo se elige según la altura del techo: cuanto más alto el techo, más se abre el haz antes de llegar al suelo, de modo que un techo alto pide un ángulo más estrecho. Con un techo de 2,4 m, 38° es una elección típica; a partir de 3,5 m, 24° da una mancha de luz más recogida.

En iluminación de vitrinas y cuadros, un ángulo estrecho afina el énfasis. En iluminación general, en cambio, deja círculos de luz discontinuos en el suelo y hace que la estancia parezca irregular.

Vida útil y coste real

Las horas de vida que figuran en la etiqueta de una LED (por ejemplo 25.000 horas) se miden en condiciones de laboratorio. Dos cosas determinan la vida real: el calor y el número de conmutaciones. El calor acumulado en una luminaria cerrada y sin ventilación fatiga la electrónica y acorta la vida de forma notable.

El cálculo del coste no se hace solo con el precio de compra. Usar una LED de 8 W en lugar de una incandescente de 60 W significa la misma luz con aproximadamente una séptima parte de la energía; aunque la bombilla en sí cueste más, la diferencia se cierra en la factura eléctrica en pocos meses.

En circuitos que se encienden y apagan con frecuencia — un pasillo con detector de movimiento, por ejemplo — conviene preferir modelos con alta resistencia a la conmutación; ese dato suele figurar en la caja como número de ciclos.

Incandescente → equivalencia LED

Antigua incandescenteLuz (lúmenes)Potencia LED (aprox.)Dónde
40 W≈ 450 lm4–5 WLuz de noche, aplique
60 W≈ 800 lm7–9 WSalón, dormitorio
75 W≈ 1100 lm10–12 WCocina, despacho
100 W≈ 1600 lm13–16 WSalón amplio, taller

Guías relacionadas: Grado IP en luminarias LED: baño, cocina y exterior, Elegir un panel LED: vatios, lúmenes y cuántos hacen falta, Tipos de Iluminación de Techo: Focos, Lineal, Luz Oculta y Lámparas. Para ver opciones de producto para su proyecto, consulte nuestra página de Bombillas LED.

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre E27 y GU10?

E27 es un casquillo de rosca; está en la mayoría de lámparas de mesa, lámparas de araña y colgantes. GU10 es un casquillo de bayoneta y es el estándar en los focos: la bombilla se encaja y se gira un cuarto de vuelta. Si va a comprar una bombilla sin cambiar la luminaria, comprobar el casquillo de la bombilla existente es lo más seguro.

¿Cuántos vatios de LED debo comprar en lugar de una bombilla de 60 W?

En LED la medida son los lúmenes, no los vatios. Una incandescente de 60 W da unos 800 lúmenes; el equivalente LED está en torno a 7–9 W. Mirar el valor en lúmenes de la caja da un resultado más fiable que comparar vatios.

¿Qué diferencia hay entre 3000K y 6500K?

El kelvin describe el color de la luz: 2700–3000K es blanco cálido y encaja en zonas de descanso, 4000K es blanco neutro y equilibrado para zonas de trabajo y cocina, 6500K es el extremo más frío y se usa en espacios técnicos. Mezclar distintos valores de kelvin en una misma estancia crea un desajuste que el ojo nota de inmediato.

¿Se puede regular cualquier bombilla LED?

No. Una bombilla no regulable montada en un circuito con regulador produce parpadeo, zumbido o ninguna luz, y puede averiarse pronto. La caja debe indicar con claridad que la bombilla es regulable; además, el regulador debe ser compatible con LED.

¿Cuántos lúmenes necesita una estancia?

En zonas de descanso como un salón suelen bastar 100–150 lúmenes por metro cuadrado. En superficies de trabajo como un escritorio o una encimera de cocina la cifra sube claramente; allí, añadir iluminación puntual a la general da un mejor resultado.

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