La luminaria de emergencia es un producto que, la mayoría de los días tras comprarlo, no hace nada, y justo por eso es el más fácil de desatender. En un pasillo que un corte de luz deja a oscuras, es lo único que permite a las personas encontrar la salida. Esta guía explica cómo funciona el aparato, qué valores técnicos significan realmente algo, dónde debe colocarse y cómo asegurarse de que sigue funcionando. Las condiciones de instalación e inspección se rigen por la normativa de incendios vigente allí donde se encuentre el edificio; aquí se expone lo que esa normativa exige, y no se afirma la conformidad de ningún producto.
Cómo funciona: carga, corte, conmutación automática
Dentro del aparato hay una batería, un circuito de carga y un circuito de vigilancia. Mientras hay red, la luminaria se alimenta de la red y mantiene la batería en carga permanente. Cuando la red cae, el circuito de vigilancia lo detecta y la alimentación pasa automáticamente a la batería: una conmutación demasiado breve para que el ojo humano la perciba.
Este comportamiento tiene una consecuencia importante: la protección de la luminaria debe estar en el mismo circuito que el alumbrado que vigila. Si el circuito de alumbrado dispara mientras la luminaria sigue alimentada desde otro circuito, la estancia queda a oscuras pero la luminaria lo cuenta como «sin corte» y no pasa a batería.
El tiempo de carga figura en la etiqueta del producto y suele ser del orden de veinticuatro horas. Un ensayo hecho en una luminaria recién instalada antes de completar su primera carga no muestra la autonomía real de la batería.
- La luminaria debe alimentarse de la ALIMENTACIÓN del circuito de alumbrado que vigila.
- La conmutación es automática; no requiere intervención manual.
- El primer ensayo se hace una vez completada la carga total.
La diferencia entre permanente y no permanente
Una luminaria no permanente solo se enciende durante el corte; con red presente está apagada, y un pequeño piloto indica el estado de carga. Es la elección habitual en almacenes, locales técnicos y espacios usados de día, y su consumo es bajo.
Una luminaria permanente está encendida tanto con red presente como durante el corte. En salas de cine, salas de reuniones y pasillos de hotel —donde la luz se atenúa a propósito o donde orientarse hace falta en cualquier momento— la señal de salida debe permanecer visible en todo momento.
Las luminarias de señalización, es decir, las señales direccionales, funcionan casi siempre en permanente: la flecha y la figura humana que llevan dan a leer la vía de evacuación incluso sin corte. Las luminarias de emergencia destinadas solo a alumbrar pueden ser no permanentes.
- No permanente: se enciende en el corte — almacén, zona técnica, espacios usados de día.
- Permanente: encendida siempre — sala, pasillo, zonas con luz atenuada.
- Las señales direccionales suelen instalarse para funcionar en permanente.
Autonomía de la batería e intensidad luminosa
La autonomía de la etiqueta dice cuántos minutos dará luz la luminaria tras el corte. Esa duración se deriva del escenario de evacuación del edificio: un pequeño local y un edificio de varias plantas no necesitan lo mismo.
El segundo valor que fija la duración es la intensidad luminosa. La misma batería alimenta menos tiempo a una luminaria que luce más. Por eso «una luminaria más potente es mejor» no es un criterio válido; el criterio válido es dar el nivel de iluminación exigido durante el tiempo exigido.
La capacidad de la batería baja con el tiempo. La duración escrita en la etiqueta de una luminaria nueva puede no obtenerse de esa misma luminaria tres años después. Esa caída es silenciosa: la luminaria se enciende en el corte, pero durante menos tiempo del debido. El ensayo periódico es el único método que la hace visible.
- La duración se deriva del escenario de evacuación del edificio.
- Una luminaria más luminosa aguanta menos con la misma batería.
- La capacidad de la batería baja con los años, y esa bajada no se anuncia.
Colocación y visibilidad del pictograma
El principio básico es sencillo: desde cualquier punto de la vía de evacuación debe verse al menos una señal direccional. Las señales van sobre las puertas, en los ángulos de pasillo donde cambia la dirección, en los rellanos de escalera y en las salidas de planta. Quien dobla una esquina y no ve ninguna señal pierde la orientación.
La distancia de visión de un pictograma guarda relación directa con la altura de la señal: cuanto mayor es la señal, desde más lejos se lee. La distancia de visión que dan las descripciones de producto indica desde qué distancia puede distinguirse la señal, y fija así el número de señales necesario para la longitud de un pasillo.
Las escaleras y los cambios de nivel se alumbran aparte. Los accidentes más frecuentes durante una evacuación proceden de peldaños que no se ven en la oscuridad. También se espera que los puntos de intervención —boca de incendio equipada, pulsador manual, punto de primeros auxilios— resulten visibles durante el corte.
La altura de montaje tiene en cuenta además el comportamiento del humo: el humo llena el volumen del techo hacia abajo, y una señal muy pegada al techo desaparece pronto. Por eso las señales direccionales suelen colocarse a la altura del dintel.
- Desde cualquier punto de la vía de evacuación debe verse una señal.
- El número de señales se calcula por la distancia de visión del producto.
- Escaleras, desniveles y puntos de intervención se alumbran aparte.
- Una señal pegada al techo se pierde pronto entre el humo.
Ensayos periódicos: ¿cómo sabe que funciona?
Si una instalación de alumbrado de emergencia funciona solo se sabe probándola. El ensayo funcional corto se hace cortando la alimentación de la luminaria: la luminaria debe encenderse y el piloto comportarse correctamente. Es un ensayo relativamente frecuente, breve y sencillo.
El ensayo de autonomía mide si la luminaria permanece encendida durante el tiempo escrito en su etiqueta, y descarga por completo la batería. Tras el ensayo la batería debe volver a plena carga; entre dos ensayos de autonomía consecutivos hay que dejar tiempo de carga suficiente.
Los ensayos se registran. Un ensayo sin registro se considera no realizado a efectos de inspección y, más importante, nadie advierte la caída de capacidad de la batería. Basta un libro sencillo con la fecha, el tipo de ensayo y el resultado.
Las luminarias con autotest ejecutan ese ciclo por sí solas y comunican el resultado con el color de un piloto. En edificios con muchas luminarias la carga de ensayos manuales crece deprisa, así que esta función ahorra tiempo, pero no elimina la necesidad de revisar los pilotos con regularidad A LA VISTA.
- Ensayo funcional corto: se corta la alimentación y la luminaria debe encenderse.
- Ensayo de autonomía: se mide el encendido durante el tiempo de la etiqueta.
- Cada ensayo se registra con su fecha y su resultado.
- Los pilotos de autotest también se revisan a la vista con regularidad.
Comparación entre permanente y no permanente
| Característica | No permanente | Permanente |
|---|---|---|
| Con red presente | Apagada: solo luce el piloto | Encendida |
| Durante el corte | Luce con batería | Sigue luciendo con batería |
| Uso típico | Almacén, local técnico, espacio usado de día | Sala, pasillo, zona con luz atenuada |
| Consumo | Bajo | Hay consumo continuo |
| Señal direccional | Se lee durante el corte | Se lee siempre |
Guías relacionadas: Iluminación Oculta (Iluminación Cove): ¿Qué es y Cómo se Hace?, Grado IP en luminarias LED: baño, cocina y exterior, Guía de Selección de Tiras LED: ¿Cómo Elegir la Tira LED Correcta?, Elegir driver LED y regulador: guía práctica. Para ver opciones de producto para su proyecto, consulte nuestra página de Luminarias de emergencia.




















